
Silvestre tirando hueva - Concepción del Oro
Inteligente, ágil, astuto, cinico, excelente cazador, juguetón a mas no poder, era en definitiva el dueño de la cuadra, su destreza al cazar era mostrada tambien al defenderse de sus rivales de barrio.
Y es que desde que estaba chiquito lo entrené muy bien a defenderse y a hacer fuerte, mis manos y brazos fueron mordidos y arañados multiples veces en nuestros juegos en los cuales también se desarrollaba su inteligencia y destreza.
Sano y sobre todo con unas ganas enorme de vivir, aun recuerdo cuando cumplio su primer año cuando nos emboscaba a mi y a mi familia, cualquier maceta o rincon obscuro era bueno para esconderse y luego saltar sobre nuestros pies o piernas sacandonos un buen pedo del susto.
La mentablemente por cuestiones personales tuve que abandonar mi casa y el se quedó ahi…
… nunca más escuchó mi llavero abrir la puerta de mi casa para esperarme en la puerta siendo mas fiel que un perro…
… en ocasiones llegaba a verme a una cuadra de distancia y ya estaba alborotado por recibir a su cómplice de tantos desmadres que hicimos juntos…
No lo vi por cerca de 3 meses, y creo que fue demasiado para el, su fino y brillante pelo se oscureció y se acolpachó, creo que murió de tristeza, aunque preferiría que una roca hubiese partido su cabeza de manera instantanea.
Pues no hay mayor penitencia que morir de tristeza por alguien que se olvidó de ti…
… No puedo evitar sentirme culpable, pero extraño a mi amigo…
… Eso es todo lo que tengo que agregar al respecto…

